El glioma difuso de tronco (DIPG), ahora reclasificado como glioma difuso de la línea media (DMG), es un tumor localizado en el tronco encefálico que afecta sobre todo a niños de 6 a 12 años. Es uno de los pocos cánceres pediátricos que sigue sin tratamiento curativo.
La incidencia de DMG es de aproximadamente 300 niños al año en Europa y representa una de las principales causas de muerte por tumores cerebrales en menores de 19 años.
Aunque la mayoría de los pacientes responden de forma transitoria a la radioterapia, entre 6 y 9 meses después el tumor vuelve a crecer en la mayoría de los casos.
Es un cáncer de crecimiento rápido e infiltrativo, lo que impide su extirpación quirúrgica. Desde 2012, en el Hospital Sant Joan de Déu se realiza la biopsia de estos pacientes como procedimiento estándar.